Bush quiere que el Congreso apruebe su política de inmigración
Pero la Comisión del
11 de septiembre negó que estas cláusulas formasen
parte de su informe. |
Washington, 14 de noviembre (Reuters) - El presidente
estadounidense, George W. Bush, se enfrenta esta semana con una primera
prueba en su política de inmigración mientras que el Congreso
estudia una legislación denunciada por los grupos latinos como
antihispana y antiinmigración.
Varias disposiciones que afectarían las vidas de
los inmigrantes y de los demandantes de asilo político terminaron
formando parte de un proyecto de ley aprobado para reformar los servicios
de inteligencia del país.
El proyecto de ley se elaboró por recomendación
directa de la comisión bipartita encargada de investigar los ataques
del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington. La versión
realizada por el Senado de este proyecto de ley no contiene estas cláusulas
sobre la inmigración.
Los congresistas y senadores intentaron una vez más
reconciliar sus proyectos de ley cuando el Congreso volvió a reunirse
en una sesión extraordinaria esta semana. La Casa Blanca mostró su
fuerte oposición a algunas cláusulas impuestas por la Cámara
de Diputados pero queda por ver si Bush está dispuesto a destinar
parte del capital político para presionar a los legisladores republicanos.
"Los parlamentarios republicanos creen que tiene fuerza
en este tema y parecen preparados. Ellos parecen querer hacer creer que
los inmigrantes son los chicos malos en la guerra contra el terrorismo," dijo
Angela Kelley del Foro Nacional de Inmigración, un grupo a favor
de la inmigración.
Los opositores al proyecto en la Cámara de Representantes
dicen que provocaría más dificultades para los refugiados
que desean obtener asilo político en Estados Unidos al elevar
los requerimientos necesarios. Además facilita a las autoridades
la deportación de aquellos que no poseen la ciudadanía,
incluyendo a los residentes legales.
"El proyecto de ley es el mayor ataque que jamás
hemos visto al asilo político. Si es aprobado podría dificultar
enormemente la existencia de asilados en este país," dijo Erin
Corcoran, miembro de Derechos Humanos Fundamentales.
El proyecto de ley también busca prevenir que los
inmigrantes ilegales obtengan permisos de conducir y retiraría
las tarjetas identificativas usadas por las embajadas latinoamericanas
que actualmente permiten a muchos inmigrantes abrir cuentas bancarias,
obtener permisos de conducir y tarjetas de embarque.
México tiene emitidas alrededor de dos millones
de estas tarjetas, conocidas como "matrícula consular" para sus
ciudadanos, tanto si estos están en el país de forma legal
como si lo están ilegalmente, y también son usadas por
otros países latinoamericanos.
LOS LATINOS DENUNCIAN EL PROYECTO DE LEY
Cuatro de las mayores organizaciones latinas publicaron
el mes pasado un comunicado conjunto definiendo las cláusulas
como "antilatinas y antiinmigración."
"Estas cláusulas tendrán un profundo y negativo
impacto en los latinos y en otras comunidades de inmigrantes. No estaremos
más seguros y, de hecho, quizá estemos más inseguros
al introducir un obstáculo entre las comunidades estadounidenses
y el cumplimiento de la ley," declararon las asociaciones.
El representante republicado de Wisconsin, James Sensenbrenner,
firme defensor del proyecto de ley, dijo que todas estas cláusulas
emanaban directamente del informe presentado por la Comisión del
11 de septiembre.
"La legislación realza la seguridad en nuestras
fronteras, y reduce las oportunidades de los terroristas de entrar y
quedarse en Estados Unidos," dijo.
Dan Stein, de la Federación para la Reforma de la
Inmigración Estadounidense, que está a favor de reducir
la inmigración, declaró que las cláusulas cerrarían
brechas legales en la defensa del país al hacer más fácil
la identificación, el rastreo y la deportación de inmigrantes
ilegales.
Pero la Comisión del 11 de septiembre negó que
estas cláusulas formasen parte de su informe.
"Creemos firmemente que este proyecto de ley no es la mejor
opción para acometer el controvertido tema de la inmigración
y el refuerzo de las leyes recomendado por la Comisión," declararon
el presidente de la Comisión, Thomas Kean, y el vicepresidente,
Lee Hamilton, en una carta hecha pública el mes pasado.
Bush se hizo con el 44 por ciento de los votos de la creciente
población latina en las elecciones presidenciales celebradas el
2 de noviembre, superando el 35 por ciento conseguido en el 2000. Su
gobierno ha declarado que quiere realizar una reforma en las leyes de
inmigración durante su segundo término.
Sin embargo, una buena parte del partido republicano se
opone a cualquier concesión respecto a los inmigrantes ilegales
y le gustaría incluir restricciones adicionales que afecten a
los inmigrantes legales.
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